Salvemos los balcones.

Un gran salón, con un enorme ventanal (que antes era un gran balcón). Suena bien, ¿verdad? Lees esto y piensas en un espacio amplio, inundado de luz natural, con una estilo no muy cuidado pero lleno de pequeños detalles que le aportan carácter.

Fuente de la foto Casa Caucha

Fuente de la foto Casa Caucha

Eso pensaba yo cuando fui a visitar el que fue uno de los tantos pisos de alquiler en los que he vivido. Al entrar me encontré con un suelo de un color indescriptible, un sofá (el más incómodo que he encontrado en mi vida) que rechazarían hasta en los inicios de Cuéntame por ser demasiado antiguo (esta vez no exagero), una enorme mole-mesa y cinco cómodas de distintos estilos (sí, cinco y no precisamente pequeñas). Y, para rematar el cuadro, un mueble que ocupaba toda una pared, el cual soy incapaz de describir.

Pero aún me quedaba el ventanal (consuelo de tiesos). Sí, aportaba mucha luminosidad al salón, pero, cuando el frío llegó, daba lo mismo dejar las ventanas abiertas o mantenerlas cerradas…

Aquí es donde nació mi odio profundo hacia esa manía que muchas personas (la mayoría de los dueños de pisos por estas latitudes…) tienen de incluir los balcones en el salón… En ocasiones para ganar unos escasos metros (oye, pero que ahí les caben 2 cómodas mínimo).

Así que hoy en el post reivindico la protección de los balcones en los bloques de pisos como especie en peligro de extinción.

Fuente de la fotografía aquí.

Fuente de la fotografía aquí.

Queridos propietarios de pisos de alquiler, los tiesos queremos que los balcones sigan siendo balcones, y no urnas de cristal por donde se filtre el frío en invierno y  se fugue el aire acondicionado en verano. Y, si no es mucho pedir, también queremos vivir en un espacio que no parezca el almacén de muebles de toda su familia.

Pues sí, me he quedado muy agusto. No sé que pisos de alquiler me deparará mi futuro (sí, ni me planteo lo de tener casa propia), pero sin duda el primer requisito va a ser un balcón, pequeñito, pero un balcón en el que sentarme a desayunar cuando el sol asome.

Fuente de la fotografía aquí

Fuente de la fotografía aquí

Fuente de la fotografía aquí

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Que tengáis un gran jueves. A todos los andaluces no hace falta que os diga que hoy es un gran día para sonreír, lo lleváis haciendo desde que os habéis levantado sabiendo que mañana es festivo.

A los demás, tampoco hace falta que os lo pida, seguro que lo hacéis cada día, porque además de ser de las poquitas cosas gratis que nos quedan, si sonreís, las personas que tenéis cerca también lo hacen y esto crea el bucle infinito de las sonrisas (me encanta).

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6 respuestas a Salvemos los balcones.

  1. Pilar dijo:

    Totalmente de acuerdo contigo. Yo me crié en una casa y mi cuarto era “el del balcón” (el único que lo tenía en toda la casa), y los sábados por la mañana cuando era pequeña me encantaba pasar la mañana al sol con las piernas colgando fuera de la barandilla… Y en todos los pisos de alquiler en los que he vivido he echado de menos su balconcito…
    Consejo: NO te dejes engañar, no te compres una casa. Se puede vivir mucho mejor de alquiler, el día que te lo puedas permitir podrás alquilarte un peazo piso con balcón, terraza o incluso una casa con su jardín y su piscina. Y sin amueblar!!! Es mucha mejor inversión que atarse la soga al cuello con la hipoteca…
    Besotes!!

  2. lourop dijo:

    Jajaja me encanta tu post. Me he reido mucho porque me he sentido tan identificada…parece que lo hubiese escrito yo misma. Así que me uno a lo de ‘salvemos los balcones’ y a tu petición de no más ‘almacenes de muebles’ para vivir 🙂

  3. Áurea dijo:

    jajajajja!!! Acabo de aterrizar en tu blog y con este post te has ganado una nueva seguidora! Estoy completamente de acuerdo, si estaban ahí, será por algo, no? No entiendo ese afán de cerrarlo todo. Yo adoro las terrazas y si no puede ser, un balcón al menos…!

  4. jaja una gran verdad. Antes tenía un piso pequeño viejecito cerca del centro de Sevilla, era muy antiguo, romántico, tenía un balcón que daba justo por encima de las copas de los naranjos y días como hoy soleados era un placer absoluto tomar ahí el sol, aunque sea sin poder estirar las piernas. Las abuelas me miraban desde sus ventanitas indignadas. No cambiaría 3 m cuadrados más de salón por mi balconcito con macetas. 😀
    Y respecto a lo de alquilar que mencionaba Pilar, estoy totalmente de acuerdo, justo ahora me estoy mudando, los alquileres bajan y nuestras condiciones económicas son demasiado fluctuantes como para hipotecarse.
    Muah amigas!

  5. Reblogueó esto en Mata a la Marmotay comentado:
    No sacrificaría mi balconcito soleado lleno de macetas por 3 metros cuadrados más de salón. ¡Salvemos los balcones!

  6. Pingback: Reivindico el momento terracita sin buitres |

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